Mis extractos del libro Vuela Conmigo - Richard Bach
- Lo que se cumple no son nuestros deseos ni nuestros sueños: son las sugerencias que aceptamos.
- Tampoco hace falta poner etiquetas a todos los acontecimientos, tanto si se tratan de una coincidencia como del destino. Lo que importa es lo que ocurre después: que aprovechemos esa pequeñas escenas que nos ofrece la vida o que dejemos que se pierdan en el Mar de los Encuentros Olvidados.
- Si la hipnosis simplemente consiste en aceptar sugerencias, entonces gran parte del mundo que nos rodea ha de ser el producto de nuestras propias pinceladas.
- Cada milésima de segundo percibimos una pared, reiteramos sólido-imposible-de-atravesar. ¿Durante cuántos microsegundos del día tienen nuestros entidos la sensación de percibir alguna pared? Puertas. Suelos. techos. Ventanas. ¿Durante cuántas milésimas de segundo aceptamos límites-límites-límites sin darnos cuenta siquiera de que lo hacemos?
- Y en medio de todo eso, nosotros los mortales hemos de aprender a tener miedo. Somos mortales, de modo que el miedo es necesario: la destrucción ha de ser posible si vamos a jugar el juego.
- Tenemos que jugar, tenemos que sumergirnos cada vez más en ese océano de sugerencias que nos dice que somos mortales. limitados, vulnerables, incapaces de ver más allá del torbellino de hojarasca en el que nos arrastran nuestros sentidos; se trata de convertir mentiras en creencias inquebrantables, de no hacer preguntas y, mientras esforzarnos por seguir vivos durante el mayor tiempo posible y trata de descubrir por qué estamos aquí y qué motivo podríamos tener para decir que este juego es un entetenimiento.
- ¡Ah!, y todas las auténticas respuestas están ocultas y el juego consiste en encontrarlas en medio de una polvareda de respuestas falsas, que otros jugadores consideran que les funcionan, pero que a nosotros no nos sirven en absoluto.
- ¿Y qué pasa con esos que cambian de opinión, que optan por retirar su consentimiento y se niegan a aceptar la tormenta de arena que suponen las sugerencias de este planeta? ¿Qué pasa con los que dicen: “¡Soy espíritu! ¡Las creencias de este mundo delirante no me limitan y no fingiré que lo hacen!”
- Las sugerencias nos hipnotiza si las aceptamos.
- Nunca es demasiado tarde para rechazar una sugerencia. No es ningún misterio: sugerencia, afirmación, confirmación.
- Las sugerencias se convierten en creencias y después en percepciones; y acaban por convertirse en todas las así llamadas cosas sólidas de nuestros patio de juegos.
- Esto no es cálculo diferencial, es de lo más sencillo. ¿Cómo vemos lo que vemos? ¿Cómo ve un pintor el cuadro que está pintando? Pues así: [Pintor mira el lienzo. Moja el pincel en la pintura. Pasa el pincel mojado por el lienzo. Pintor mira el lienzo. Moja el pincel en la pintura. Pasa el pincel mojado por el lienzo. Pintor mira el lienzo. Una pincelada cada vez. Todos los días de nuestra vida.] Así es como funciona. Aquí está tu tarro de pintura, rfepleto de sugerencias. Y aquí está tu pincel: mójalo en el tarro y acepta lo que consideres verdad. Aquí está tu lienzo: lo llamamos toda una vida. Ahora intenta pintar un cuadro. Necesitas una explicación sobre cómo funciona eso. Has de regresar a un tiempo anterior a la escuela.
- Sggrxsencia = ¡cqal contxct haxcE qe canVemos nustxrz prcxzeIones!
- Sugerencia: Cualquier cosa que modifica nuestra manera de pensar y, por lo tanto, lo que nos llama la atención. Una sugerencia es el titilar de un futuro que podemos convertir en realidad.
- Todas las sugerencias proporcionadas por cada segundo, todas las decisiones que tomamos o dejamos de tomar se apoyan en el punto preciso de la decisión anterior, y ésta se apoya en la anterior a ella; cada una es elegida por la sugerencia que yo-y-nadie-más decide que es la verdadera. Nadie toma decisiones por mí: cuando acepto un consejo, soy yo quien decide actuar en consecuencia. Podría haber dicho “no” de miles maneras.
- A vuelo de pájaro, nuestras vida es un amplio campo de co-incidentes, flores que brotan de las decisiciones que tomamos basándonos en las sugerencias que hemos aceptado basándonos en nuestras creencia de que las apariencias que nos rodean son verdaderas, o no lo son.
- Incluso eso que llaman la Ley de la Atracción: “Todo lo que alberga nuestro pensamiento se convierte en realidad en nuestra experiencia.” Eso es una sugerencia. Cada vez que lo hago y funciona supone una sugerencia. Cada vez que lo hago y no funciona supone otra. Cuando hago caso omiso de ello, no pasa nada…Mi vida no cambia segundo a segundo hasta el instante en el que hago algo porque considero que es una buena idea.
- Al igual que todos los demás habitantes del planeta, el mundo que veo a mi alrededor es mi propia visión, materializada a partir de las múltiples sugerencias que he aceptado. En cuanto digo “adelante”, avanza, lenta como una tortuga o rápida como el rayo.
- Así que todo mi mundo consiste en propuestas aceptadas y éstas se convierten en creencias, que a su vez se convierten en suposiciones y finalmente en mi propia verdad, personal, privada y suprema.
- Mis verdades positivas: “Yo puedo…” franquean el paso a nuevas sugerencias, maneras de hacer.
- Mis verdades negativas: “No puedo…” cierran el paso, se convierten en mi límite.
- Ley de Atracción: Todo aquello que visualizamos sistemáticamente, todo lo que albergamos en nuestro pensamiento, tarde o temprano cobrará realidad en nuestra experiencia.
- La Ley de Atracción no es magia, no es un misterio cósmico secreto. La Ley de Atracción son sugerencias que hemos albergado en la mente y aceptado. Es el acrónimo de “Todas las sugerencias que acepto me ponen en trance” .
- La Ley de Atracción es autosugestión: es un proceso de autohipnosis en el que se construyen cosas que, con el tiempo, otros también pueden ver.
- Por defecto o intencionadamene, de manera inconsciente o adrede, no sólo elegimos sino que creamos las condiciones externas visibles que mejor sintonizan con nuestro estado de ánimo interno.
- Nosotros creamos. Obejtos, acontecimientos. ¿Qué más hay? Lecciones. Los objetos y los acontecimientos equivalen a lo que experimentamos y lo que aprendemos de ellos. O lo que no aprendemosm en cuyo caso creamos otros objetos y acontecimientos y volvemos a ponernos a prueba.
- Todo cambia. Acostúmbrate.
- Lo que es real es lo que no cambia. No es necesario ser un diseñador de naves espaciales para saberlo, basta con ser un sencillo piloto de avión. Si algo era real, pero ha dejado de serlo, ya no es real. Así que la pregunta que hay que plantearse es: “¿Qué es real y permances real para siempre?”
- Puedo elegir el trance en el que quiero vivir. A largo plazo, puedo entrar en el cielo o el infierno en el que deseo creer, aquí mismo, en la tierra.
- El cambio consiste en saber.
- Si me estuviera hipnotizando a mí mismo, ¿Qué sugerencias querría ver realizadas a mi alrededor?
- * Todo lo que ocurre a mi alrededor debe ser beneficioso para todos.
- * Las personas han de tratarme con la misma bondad con que yo las trato.
- * La coincidencia ha de conducirme hacia otros que tengan algo que enseñarme, y a quienes yo tambipen tenga algo que enseñar.
- * No careceré de lo que sea necesario para convertirme en la persona que quiero ser.
- * Recordaré que fui yo quien creó este mundo, y que cuando quiera, puedo camiarlo y mejorarlo mediante mis propias sugerencias.
- * Una y otra vez veré confirmado que mi mundo está cambiando según mis palnes, y descubriré cambios mejores a los que imaginé.
- * Recibiré respuestas a todas mis preguntas de un modo claro, incluso rápido e inesperado, y procederán de mi fuero interno.
- Aquí y ahora, soy una expresión perfecta de la Vida perfecta.
- Nos creamos a nosotros mismos a partir de la imaginación, las sugerencias y las ideas; nos acercamos a un entorno en el que muchos están sumidos en el mismo trance en el que queremos sumirnos nosotros.
- Recordaré que quise crear este mudno, que puedo cambiarlo y mejorarlo mediante mis propias sugerencias siempre que quiera.
- Podemos conducir nuestra historia en cualquier dirección, en cualquier momento que elijamos, pero nuestra creencia en el espacio-tiempo es nuestro océano, es nuestro escenario y, en cuanto olvidamos que somos capaces de cambiarlo, vivimos en un trance no creativo en vez de uno creativo.
- Nos convertimos en aquello que no dejamos de sugerirnos, enfermos o sanos, felices o desesperados, desatentos o geniales.
